Signos vecinos
Los signos vecinos están uno al lado del otro en la rueda del zodiaco, pero funcionan de forma muy distinta: elementos diferentes y maneras diferentes de actuar. Cada uno ve en el otro lo que le falta. Estas parejas aprenden mucho la una de la otra, aunque al principio quizá no entiendan bien lo que mueve al otro.
Elementos
Fuego y tierra unen energía y arraigo. El de fuego enciende e inspira, el de tierra da a los planes una base sólida. Juntos pueden lograr mucho si ninguno tira demasiado hacia su lado: el fuego quiere velocidad y la tierra, garantías.
Ritmo y temperamento
El signo cardinal empieza y el fijo sostiene. Uno marca el rumbo y el otro aporta estabilidad. Los roces aparecen cuando el primero quiere cambios y el segundo prefiere dejarlo todo como está.
Aries en el amor
En el amor, Aries es el que conquista. Le gusta la persecución, muestra lo que siente sin rodeos y espera una respuesta igual de sincera. El aburrimiento y la frialdad apagan su fuego antes que cualquier discusión. Aries necesita a alguien que no se asuste de su energía y le deje espacio para la emoción del reto.
Tauro en el amor
Tauro se enamora despacio y se queda mucho tiempo. Valora la fidelidad, el contacto físico y el cariño que se demuestra con hechos: una buena cena, una casa acogedora, un regalo con sentido. Los cambios bruscos y la incertidumbre lo desestabilizan, y los celos aparecen cuando siente que su estabilidad está en peligro.
Por qué el signo no basta
La compatibilidad por signos solo compara la posición del Sol. Incluso dos parejas con los mismos signos tienen la Luna, Venus y Marte en lugares distintos, y por eso a unas todo les fluye y otras tienen que esforzarse más. La compatibilidad exacta se calcula con las cartas natales de los dos.
Calcular por fechas de nacimiento